Juan sin tierra

El blog del que piensa

Algo de lo que pensé escribí acá, ojalá encuentre una respuesta del otro lado

Este amor crece

Escrito por juansintierra 14-08-2018 en Poema. Comentarios (0)

No voy a decir

lo que quieran

Mi amor crece,

de vos 

no depende

Te conocí,

dos horas después

sabía que te quería.

Ahora te amo.

Creo. No preciso

certezas para esto.

¿Te puedo amar?

Gracias. Dame tu boca,

nada más.

Tus dudas alimentan

mi pasión.

Creés que sólo

te quiero cojer.

No es así.

Sólo en parte.

Estás sin estar,

me duele.

Quiero verte.

Sin vos,

pienso más.

Con vos,

vivo.

Sólo vivo.

Te veo, te oigo,

te toco,

nada más.

Ausente,

más presente;

presente,

soy, somos.

Me falta en este teclado

el sigo de exclamación.

No lo echaré de menos.

Todo lo que 

decimos,

entre nos,

es en serio. 

Hay humor,

No hay otra cosa

que la verdad.

Te amo.

Espero que

entiendas

lo nuestro,

la seriedad

que hace falta

para entender 

que no somos amigos.

Tu inconsciencia 

puede traer tanto dolor...

Imposible que

derrita este presente

de un sentimiento

tan fuerte.

Porque no depende de vos.

Mi amor crece con el tiempo.

Ojalá su fuerza,

patente, sacuda

el panal de 

tus ideas y

caigas en la cuenta;

casi un deber

es el compromiso

al que te invito.

No hablo

de duración,

no quise mentar

el desabrido tiempo,

el segador,

el loco

cronómetro que juzga

los momentos.

Ahora te adoro,

los dos

podríamos

rendir homenaje

a la belleza que

nació de nuestro

encuentro.

Ahora sí,

la respuesta

está en vos.

No hay apuro,

no hay tiempo,

porque no sé

si el cariño

nacido

tendrá madre,

la madre

gigante que sos.

Este niño cariñito

pide tu cuidado;

no hay crimen

en rechazarlo,

no hay nada.

Nada te puede cambiar.

No cambia.

Él no cambia.

El hijo, nuestros

momentos sagrados,

sólo entre nosotros.

Decime si no tengo razón.

Fijate, evalua todo.

QUe tu respuesta

sea cabal.

Algún día verás,

no importa 

hasta cuando.

Sólo sé

que no miento.


Requiems provisorios

Escrito por juansintierra 23-04-2018 en Poesía. Comentarios (0)



Cuántas veces tuve ganas de morirme

Pero sobreviví durante el dolor

O mientras flaqueaba mi deseo

Pensando en cosas terribles


Qué luces aparecían luego

El amanecer de la ilusión

Rápido quedaba atrás el llanto

Y la tormenta desaparecía otra vez


Nubes, cielo, pasto, trigo,

Árboles, autos, calle, vereda,

Aire, viento, sol, llovizna,

Negocios, cortinas, cigarrillos y pasos


Novela anual

Escrito por juansintierra 23-04-2018 en Prosa. Comentarios (0)

Una página por cada día del año, donde brevemente se hace una reseña de lo que el personaje transitó durante la jornada.

Cada día del año tiene su personalidad, por así decir. Y tiene su propio ritmo y sus cadencias. De por sí, la estructura del relato se cimenta firmemente en la tensión que involucra cada fecha. Cada estación. No por nada el año se organiza de una manera uniforme desde hace tanto tiempo. Tiene su propia lógica, y el ser humano que puede sortear las fintas del destino lo comunica al final de cada día o bien durante ciertas situaciones. Tiempo pasado o tiempo presente en la narración. No hay futuro, en ningún momento se hará alusión al futuro en este relato.


"Dolo"

Escrito por juansintierra 23-04-2018 en Prosa. Comentarios (0)

El tema del amor. Me tiene inútil. Para colmo, mi amada me lo expresó así: el amor es una enfermedad mental que te vuelve disfuncional. Qué me importa, necesito amar. Y ser amado. Por ahora me toca esperar. Me cuesta pensar.

Qué lindo sería descansar de mí sin vos

Sería bueno descansar de tanto yo

-Le contesté con versos.

Ensayo acerca de la novela de la vida misma

Escrito por juansintierra 23-04-2018 en Prosa. Comentarios (0)

En esta disección de una obra acerca de los acontecimientos propios de toda vida humana arribamos a una conclusión absoluta: una ambición firme no puede estar basada en ansiedades vanas y retrógadas; el amor por lo que fuese o quien fuese no se asienta en improductivas veleidades riesgosas, ni cumple su cometido por medio de fulgores rígidos e insípidos. El tiempo de esperar, el ralentamiento cíclico acaecido en momentos de paz, donde el cuerpo y el pensamiento tienden a pulular extrañando emociones intensas, sólo será aprovechado si uno se acostumbra a perder el tiempo, a descansar en la improductividad aparente y el olvido del objeto de la pasión y la propia responsabilidad sobre lo contenido en un deseo fuerte.